Publicidad:
Terra
La Coctelera

Francisco de Goya

Algunos de los retratos más hermosos que realizó de sus amigos, de personajes de la corte y de la nobleza datan de la década de 1780. Entre ellos se encuentran obras como Carlos III. Los duques de Osuna y sus hijos (1788), ambos en el Museo del Prado de Madrid, o el cuadro la Marquesa de Pontejos en todos ellos emplea una paleta de colores muy luminosa y un estilo heredero de la pintura Velázquez. Dos de sus cuadros más famosos, obras maestras del Prado, son La maja desnuda. Del año 1800 son también La condesa de Chinchón (Adquirido por el Museo del Prado en el año 2000), uno de los retratos más hermosos y delicados de la historia del arte, y La familia de Carlos IV (Museo del Prado), donde se muestra a la familia real con una sencillez y honestidad muy apartadas de la habitual idealización.

Otras series posteriores, como Los desastres de la guerra y Los disparates presentan comentarios aún más cáusticos sobre los males y locuras de la humanidad.

Algunos los retratos mas hermosos realizo sus amigos

Algunos de los retratos más hermosos que realizó de sus amigos, de personajes de la corte y de la nobleza datan de la década de 1780. Entre ellos se encuentran obras como Carlos III. Los duques de Osuna y sus hijos (1788), ambos en el Museo del Prado de Madrid, o el cuadro la Marquesa de Pontejos en todos ellos emplea una paleta de colores muy luminosa y un estilo heredero de la pintura Velázquez. Dos de sus cuadros más famosos, obras maestras del Prado, son La maja desnuda. Del año 1800 son también La condesa de Chinchón (Adquirido por el Museo del Prado en el año 2000), uno de los retratos más hermosos y delicados de la historia del arte, y La familia de Carlos IV (Museo del Prado), donde se muestra a la familia real con una sencillez y honestidad muy apartadas de la habitual idealización.

Otras series posteriores, como Los desastres de la guerra y Los disparates presentan comentarios aún más cáusticos sobre los males y locuras de la humanidad.

Francisco de Goya

Algunos de los retratos más hermosos que realizó de sus amigos, de personajes de la corte y de la nobleza datan de la década de 1780. Entre ellos se encuentran obras como Carlos III, cazador. Los duques de Osuna y sus hijos (1788), ambos en el Museo del Prado de Madrid, o el cuadro la Marquesa de Pontejos (c. 1786, Galería Nacional, Washington. en todos ellos emplea una paleta de colores muy luminosa y un estilo heredero de la pintura Velázquez.

Dos de sus cuadros más famosos, obras maestras del Prado, son La maja desnuda y La maja vestida (1800-1803). Del año 1800 son también La condesa de Chinchón, uno de los retratos más hermosos y delicados de la historia del arte. La familia de Carlos IV, donde se muestra a la familia real con una sencillez y honestidad muy apartadas de la habitual idealización.

En el invierno de 1792, durante una visita al sur de España, Goya contrajo una grave enfermedad que le dejó totalmente sordo y marcó un punto de inflexión en su expresión artística.

Entre 1797 y 1799 dibujó y grabó al aguafuerte la primera de sus grandes series de grabados, Los caprichos, en los que, con profunda ironía, satiriza los defectos sociales y las supersticiones de la época.

Otras series posteriores, como Los desastres de la guerra (Fatales consecuencias de la sangrienta guerra en España con Bonaparte y otros caprichos enfáticos, 1810) y Los disparates (1820-1823), presentan comentarios aún más cáusticos sobre los males y locuras de la humanidad.

El valencia el millor!!

jjjj

TtT

ghj